martes, 7 de diciembre de 2010

Controladores aéreos: ¿qué dicen fuera?

Érase una vez un gobierno español que, con fuerza de voluntad, decidió conseguir AENA para venderlo a un rico príncipe llamado Capital Europeo. Pero para conseguirlo, tuvo que destruir un vil y cruel dragón llamado Controladores Aéreos, que se sentaban sobre una rica mina de oro que usaban para comprar enormes propiedades, quién sabe qué.

Tras una dura batalla, Controladores Aéreos ha puesto al pobre gobierno contra la pared, y en su momento de mayor desesperación, se dio cuenta que tenía atados a sus pies la constitución. Tras librarse de ella, envió su ejército y, gracias a esa gloriosa institución, acabaron con el malvado dragón y salvaron España al dar el tesoro de AENA al Capital Europeo.

FIN.

Pero ahora saliendo de los medios de comunicación españoles, nos damos cuenta que existen otras opiniones que no comparten tanto la opinión mayoritaria de los españoles. ¿Qué ocurre con aquellos que escapan a la propaganda orquestrada por grupos oligarcas aliadas al gobierno? Pues lo siguiente fue publicado en The Guardian hoy:

España envía un mensaje preocupante sobre los derechos de huelguistas


Como indicaron muchos comentaristas, Margaret Thatcher tenía la brillante habilidad de saber escoger sus enemigos - con Arthrur Scargill, antíguo primer ministro del Reino Unido, tuvo la suerte de encontrar su perfecto adversario. El gobierno socialista de España encontró su propio y muy impopular enemigo público número uno: un grupo de controladores de tráfico aéreo cuya reclamación de baja por estrés y enfermedad paralizó los aeropuertos españoles durante una de sus más populares fines de semana de puente, dejando miles de pasajeros en tierra.

A diferencia del caos provocado por ceniza volcánica, mal tiempo, sobreventa y mala gestión aeroportuaria, los consumidores se han acampado o colocado por horas en colas para conseguir información en las terminales en España y fuera del país encontraron unos individuos claramente indentificables - y sobrepagados con salarios anualex extremadamente gordos de 350,000 euros (300,000 libras), como indicó el ministro de obras públicas el año pasado - eran los culpables.

Mientras el gobierno acusaba a los huelguistas por "secuestrar" a los pasajeros para proteger "privilegios injustificados", la cobertura mediática, incluso de los medios más serios, se hizo crecientemente parcial mientras que crecía la ira de los españoles envueltos en las ondas.

Los controladores aéreos de España argumentan que el los reclamos del gobierno, que son pagados más que sus contrapartes europeos, son falsos, y que debido a su reducida plantilla, aumentan su salario anual con pagos de horas extra. Su elección de una huelga salvaje parece ser diseñado para contrarrestar leyes de huelga existentes en España, que a menudo obligan a que las autoridades las aprueban sobre la base de mantener "servicios mínimos", regulación que reduce el poder de los sindicatos.

Sin embargo, los argumentos de los controladores fueron por lo general desoídos en el caos, principalmente porque sólo los controladores valientes podrían dar una entrevista. La cadena española CNN+ mostró un vídeo de un grupo de pasajeros varados encontrando y enfrentandose a unos controladores en un hotel. Mientras que la policía los acompañaba hacía dentro de su sala de reunión, una mujer les insultaba gritando en voz alta pidiendo su despido, mientras que el público general aplaudía.

Mucha cobertura tenía pocos datos, dominados por declaraciones gubernamentales y llamadas televisivas y radiofónicas de pasajeros desesperados en los aeropuertos.

El enojo del público general era fácil de entender. Antes ese mismo año, el ministro de obras públicas, José Blanco, dijo que al menos un controlador de tráfico aéreo hizo 900,000 Euros (760,000 Libras) en un año. España ha estado luchando contra nerviosismo en los mercados, temerosos de que el país sufriera el mismo destino que Grecia e Irlandia, y aquí vienen un grupo de trabajadores altamente pagados por el estado, dando un duro golpe a la industria del turismo, la reputación internacional de España y los planes de vacaciones individuales en un país donde uno de cada cinco trabajadores carecían empleo.

Muchos pasajeros esperaron que los controladores aéreos militares pudieran hacer funcionar los aeropuertos, como Blanco amenazó anteriormente en este año. Sin embargo, parece que el gobierno finalmente rechazó esta opción,. quizá porque la complejidad y escala de los aeropuertos modernos va más allá de las habilidades de controladores acostumbrados de supervisar menos aviones.

En vez de eso, el gobierno optó por declarar un "estado de alarma", permitiéndoles "militarizar" a los controladores aéreos huelguistas. Esto básicamente significó que si los controladores rehusaban volver al trabajo, ellos podrían ser enviados a prisión, bajo la ley penal militar.

La declaración del "estado de alarma" era un paso extraordinario - una medida de emergencia previsto en la constitución española y utilizada por primera vez en 32 años. Los controladores se hicieron tan impopulares, tanta fue la urgencia para tomar una acción a hacer funcionar los aeropuertos de nuevo, que (con preocupación) pocas preguntas se hicieron sobre el uso de este recurso.

El primer ministro José Luis Rodríguez Zapatero dijo hoy que su decisión al declarar el estado de alarma "produjo resultados" y considera extenderlo más allá que su período de 15 días. El partido de la oposición conservadora, el PP, apoyó su uso.

Sólo el partido izquierdista de Izquierda Unida se atrevió a sugerir que el fin no justifica los medios. Tras hablar en una ceremonia atendida por todos los partidos para celebrar 32 años desde el referendum que ayudó en la transición española desde su dictadura a la democracia, el portavoz parlamentario de IU, Gaspar Llamazares, dijo que el estado de alarma era "un abuso de la constitución".

Usando la ley castrense para resolver un conflicto que los trabajadores tienen con su empleador estatal es una medida de mano dura, que presumiblemente no podrán extender más allá que navidad. Los temas detrás de la huelga salvaje quedan sin resolver. El uso del estado de alarma pone de manifiesto un precedente preocupante. Si el estado de alarma es usado para doblegar a los huelguistas y reiniciar vuelos, porque son servicios públicos, ¿acaso España está diciendo que una huelga es inaceptable porque nos afecta a nuestras vidas diarias?

Publicado por Sarah Morris, en The Guardian. Traducción por Alex el Cosmopolita.

Original:


---------------------------------------------------------------

En Europa no ven con buenos ojos lo que ocurrió con la actuación del gobierno antes, durante y después de la huelga de los controladores aéreos de España, el pasado 4 de diciembre. Los controladores europeos van ahora a hacer todo lo posible para que el gobierno español nunca se salga con la suya. Zapatero, Blanco y Rubalcaba ahora tendrán que lidiar con el mundo real que no pueden manipular. Y espero que la ira del mundo sea tan contundente que se sienta un estruendo incluso en la tristemente manipulada e infantil opinión pública española.

3 comentarios:

  1. Lamentable como este gobierno socialista rancio de un degenerado intelectual trató sus trabajadores altamente cualificados sin cualquier respecto por los derechos civiles.

    Sinceramente en este momento ya me da igual si lo que luchaban los controladores aéreos es justo o no. El gobierno reaccionó de manera completamente fuera de sanidad mental y de manera agresiva con el ejercito como "argumento".
    No solo amenazó la vida personal y profisional de estos trabajadores, como también indirectamente con este acto de todos los demás trabajadores españoles.
    Además se han dado cuenta que ni mismo el ejército podría reemplazar a los cualificados controladores aéreos al 100% de efectividad. Solución? Amenazarles con 8 años de cárcel y con armas de fuego para volver a sus posiciones con el "estado de emergencia". El Führer Rubalcaba lo dijo, quien "echarle un pulso al Estado pierde".

    Os aseguro que si ZP y compañía tenían dudas, ahora lo tienen claro. Nadie, pero Nadie saldrá a la calle cuando las cosas se pondrán igual de feas como en Irlanda o Grecia. Corderos!!

    Más lamentable aún es la reacción de la mayoria de los españoles a esto:
    Sociedad podrida y nada solidária para con los demás. Es más importante mi puente de vacaciones que todo lo demás.

    ResponderEliminar
  2. En efecto. Personas fuera de España no entienden por qué el gobierno actuó como si fueran parte de una republiqueta bananera de tercera categoría.

    A lo que respondo: "España no es una república".

    ResponderEliminar
  3. Me parece aberrante que se esté criticando una situación fijando la atención en un supuesto grupúsculo de 'privilegiados' sin mirar en absoluto el qué se ha hecho por el otro lado, el del Gobierno. Y todo porque por éstos supuestamente se les jodieron las vacaciones a un montón de gente. Esto de primeras es más que discutible, pero aunque así fuera (y lamentándolo mucho por quienes perdieron su viaje), que se quite la ayuda de 426 euros, se salte el estatuto de los trabajadores, pasen por encima de la negociación colectiva y con ella de la constitución, pongan una cláusula en su nuevo decretazo que dice que las competencias de AENA pueden pasar a Defensa en un momento de emergencia y todo ello sacando al Ejército entre los aplausos de la audiencia, me parece que ya es aclamar la sociedad del consumo de un modo ridículamente peligroso e increíblemente triste.

    Sigo sin entender que en todo esto haya que hablar (únicamente) de los controladores. Han ocurrido cosas muy graves para que a mi me importe nada las vacaciones frustradas de 300 mil personas.

    Un saludo

    ResponderEliminar

комментарии