Hay algo que nunca pensé ver en mi vida. Y eso es que el canal derechista, que algunos llamarían abiertamente fascista, conocido mejor por su gran labor en decirnos por qué nunca se deberían distribuir condones por Africa, salieron el 4 de diciembre, cuando el caos aéreo, a ponerse de lado de los controladores aéreos.
Se han cubierto muchas posturas que no vamos a ocultar. Sin embargo, tanto Intereconomía como Libertad Digital, dos medios de la derecha profunda, han sido los únicos que en realidad pusieron en duda la constitucionalidad y los motivos del gobierno en esas horas cruciales. Y es que, en estos momentos y tras ver una vergonzosa entrevista del periodista Ángel Gabilondo de Cuatro al ministro José Blanco, autor del putsch de la otra semana, he entendido la clave del régimen que vamos a vivir. Evidentemente que la constitución no tiene valor: lo único que tiene valor son las imbecilidades que los medios de comunicación principales en España dicen.
¿Es acaso distinto la actitud de Zapatero de lo que hizo el ex-presidente George W. Bush? Haciendo memoria, fue Fox News la que declaró a Bush como presidente de Estados Unidos en 2000, causando la avalancha de medios de comunicación que originalmente declararon al candidato demócrata, Al Gore, como ganador de las elecciones ese año. Bush, con apoyo de la cadena Fox, ha continuado con defender medidas cada vez más inconstitucionales: campos de tortura en Guantánamo, Afganistán, Irak; espionaje a casas privadas de personas; la suspensión del Habeas Corpus para arrestados no estadounidenses...
El pánico generado por el gobierno norteamericano de Bush en su día para justificar esas medidas inconstitucionales no era posible sin los medios de comunicación. En la entrada anterior, ya indiqué que eso es algo que el régimen nazi inventó, en particular con la quema del Reichstag en 1934, la suspensión permanente de la constitución, y la vilificación de un grupo en particular de todos los males (los judíos). Y de la misma forma, Zapatero y su gobierno rápidamente aprendieron de la lección. Aunque en España existe una fundamental diferencia ante Estados Unidos: los norteamericanos tienen una tradición política de desconfianza ante todo lo proveniente del gobierno federal. El apoyo a su autoridad siempre es condicional, y eso es algo que, a pesar de ser un factor reaccionario en la política norteamericana, es también una garantía de libertad ante cualquier abuso excesivo de Washington D.C. España no tiene esa reacción ante los abusos de Madrid. E incluso si consideramos los nacionalismos, debemos recordar que CiU y PNV apoyaron la prórroga del estado de alarma.
Los medios de comunicación nos ocultan información vital para que nosotros, los que dependen de esos medios, no podamos hacer una valoración. Estamos en un país donde los medios de comunicación hacen la valoración para nosotros. Así como una serie sitcom americana simula aplausos para que nosotros no tengamos que aplaudir frente a la televisión.
No voy a empezar a ponerme de lado de la postura clara de Intereconomía, del que la época de Franco era un paraíso sobre la tierra. Sin embargo, es necesario hacer una valoración: si bien tienen un claro objetivo de acabar con la idea de gobierno socialista, o atacar a todo lo que se hace llamar izquierda en España, han sido los que hicieron una cobertura más completa que cualquiera de los otros medios de comunicación sobre este tema. Intereconomía y La Gaceta no pretenden esconder su línea editorial. Todo lo contrario. Y por eso, tampoco pretenden engañarnos, ya que consideran que somos nosotros, los lectores y expectadores, los que debemos hacer la valoración sobre tal o cual asunto.
Dicho de otro modo, nos encontramos en la suma ironía de que son los más cercanos a la historia fascista española los que mejor representan el verdadero espíritu democrático, en lo referente a medios de comunicación masivos. Y, cómo no, los "centristas" demuestran su desprecio por su confianza en la democracia y en la libertad, contaminando nuestro juicio a base de propaganda y mensajes subliminales a aceptar una postura.
Y eso es lo que pasó. Cuando dos grupos de dos extremos políticos están de acuerdo en algo, frente a un centrismo opresivo y cada vez más totalitario, es signo de que el sistema político y mediático de ese régimen "centrista" es el problema. No los llamados "extremos políticos".
Ya que vivimos en los tiempos de las direcciones políticas como si fuera carreteras, sea izquierda, derecha, arriba, abajo, diagonal lo que sea, podemos entonces decir que estamos viviendo en los tiempos de la política "extremo-centralista" vestidos de corderos, moralistas y de supuestos tolerantes, que es la peor, más manipuladora y hipócrita especie que puede existir.
ResponderEliminarTambién podemos llamar de Era de la Información, como tanto nos gusta aqui en occidente. Pero la información que nos interesa pasar o formular.
Luego vienen otros pequeños medios de información descentralizados, muchas veces ridicularizados en el mainstream, que nos van revelando cosas muy interesantes y no menos preciosas. Y que raramente tienen grande impacto porque son "pequeños", o ridiculos o "extremistas" (pero vamos intereconomia también llegó muchas veces al fondo del pozo).
Sin embargo no deja de ser interesante la comparación que haces, aunque politicamente nadie es inocente, mucho menos el espectro oportunista facha que aún vive en España y se materializa en diversas instituciones, departamentos de universidades, pequeños medios de comunicación, caciqueo, alternativos medios de comunicación...
Pero lo que importa es pan y circo. Y yo soy un pesado y extremista (creo que ya encontré una firma personal)